Javier de la Rosa

Julio de la Rosa publica videoclip para ‘Juegos de mesa’

Julio de la Rosa ha estrenado hoy mismo el videoclip que acompaña a la canción ‘Juegos de mesa‘, incluida en su nuevo álbum Hoy se celebra todo (Ernie Records). El disco, que se ha publicado hace menos de 10 días, cierra la trilogía de La herida universal (Ernie, 2010) y Pequeños trastornos sin importancia (Ernie, 2013).

Su nuevo trabajo es un LP más optimista y más explícito. Prueba de ello es el videoclip que ha publicado en las últimas horas. En ‘Juegos de mesa‘, Julio de la Rosa defiende que dejemos la televisión, Netflix, WhatsApp, Facebook, que dejemos las pantallas a un lado y nos centremos en el deseo.

Julio de la Rosa es un cantante de pop rock español que se dio a conocer gracias a ganar el Goya a Mejor BSO por La isla mínima, película de Alberto Rodríguez estrenada en 2014, galardón que estuvo a punto de llevarse de nuevo dos años después con la película El hombre de las mil caras, también de Alberto Rodríguez.

En una entrevista publicada hoy mismo en ABC le han preguntado si en el futuro las bandas sonoras seguirán ganando la batalla al pop en el universo de Julio de la Rosa, a lo que ha respondido:

Creo que a medio plazo sí, porque estoy cansado del mundo del pop y del rock, que es bochornoso a todos los niveles, ya no sólo a nivel institucional. Es como demasiado… hay demasiada gente estúpida. Yo nunca he querido verme como una estrella, y veo esa ambición, esas envidias del mundo de los jóvenes trepas, para intentar ser una estrella y acabar convirtiéndose en peores personas, en unos gilipollas. Yo he visto todos esos procesos porque los conozco a todos, a los famosos y a los no famosos. Yo estoy en la música para… no sé si para ser mejor persona, pero sí para encontrar algo, para quitarme alguna pregunta de encima. Pero es que ahí no hay ni preguntas ni respuestas. Es el mismo problema que tenemos con las redes sociales, la vanidad, el ego, el exhibicionismo y los problemas mentales. Es la democratización del estrellato. Si ya el estrellato era chungo, pues la democratización del estrellato es lo peor que le ha podido pasar a la humanidad. Yo no quiero participar de ello. Sé a qué hay que jugar para ser una estrella, pero hostia, creo que no va conmigo.