Radar Emergente. amanda da forma al desamor en cinco canciones con Automático

amanda es el trío formado por Ainhoa, Pablo y Gaby, tres músicos cuya conexión nació de una amistad y de una pasión compartida por la música. Lo que comenzó siendo una coincidencia geográfica acabó convirtiéndose en un proyecto común cuando Ainhoa dejó Eibar para instalarse en Madrid junto a Gaby, donde también llegó Pablo desde Noia (Galicia). El resultado fue un proyecto de rock y pop alternativo que encuentra referentes en Hinds, Carolina Durante o Nirvana, sin renunciar a una identidad propia marcada por la filosofía DIY.

Sus canciones hablan de desamor, salud mental e incertidumbre desde una perspectiva cercana y honesta, aunque siempre dejando espacio para la ironía y el sarcasmo. Una forma de aliviar el peso de los temas que abordan y convertirlos en relatos cotidianos con los que resulta fácil identificarse.

Su segundo EP, Automático, publicado el pasado mes de mayo, resume perfectamente esa propuesta. Son cinco canciones y apenas catorce minutos de duración, pero suficientes para narrar una relación sentimental de principio a fin. El recorrido comienza con la intensidad de los primeros sentimientos, pasa por la idealización, el desgaste y la ruptura, hasta desembocar en la aceptación y la esperanza. Todo ello sin artificios ni momentos de relleno.

El viaje arranca con ‘HOT’, una explosión de guitarras saturadas, instrumentación rugosa y una voz delicada. El uso de ecos y dobles voces aporta profundidad a una composición breve, directa y cargada de energía, que retrata ese enamoramiento tan inmediato como descontrolado.

La canción que da título al EP supone un cambio de registro. ‘Automático’ comienza de forma mucho más contenida, con una producción limpia que sitúa la voz en primer plano antes de que el resto de instrumentos aparezca progresivamente. Aquí la historia avanza hacia el momento en que la relación empieza a asentarse y las dos personas comienzan a conocerse de verdad.

‘Un lugar’ mantiene el carácter íntimo, aunque introduce una mayor riqueza instrumental y un desarrollo más atmosférico. La banda consigue transmitir la sensación de estar construyendo un futuro imaginado que todavía parece posible, apoyándose en un ritmo contenido que nunca pierde dinamismo.

Con ‘Planta’ llega el punto de inflexión. Las guitarras recuperan protagonismo, aparecen nuevas capas vocales y los coros refuerzan la sensación de tensión emocional. La producción gana cuerpo al mismo tiempo que la historia comienza a resquebrajarse. Es un choque de realidad.

El cierre corre a cargo de ‘Espiral’, probablemente el tema más luminoso del conjunto. La batería impulsa una canción enérgica que, pese a partir de la incertidumbre y las preguntas inevitables tras una ruptura, termina dejando un mensaje optimista. Frases como «La vida es solo un instante» o «volveremos a ser felices» funcionan como el desenlace natural de un relato que decide terminar mirando hacia delante.

Uno de los principales aciertos de Automático reside precisamente en su concisión. En apenas catorce minutos, amanda construye un discurso coherente, sin canciones de transición ni desarrollos innecesarios. Es un EP que se consume de una sola vez y que invita inmediatamente a volver a empezar para descubrir nuevos matices en cada escucha. Una carta de presentación sólida para una banda que demuestra que, a veces, solo hacen falta tres piezas para completar el puzle.