La música generada por IA ha alcanzado un nuevo hito dentro del streaming. Según datos publicados por Deezer, las canciones totalmente generadas por inteligencia artificial ya representan más del 50% de las nuevas subidas diarias en los días de mayor actividad, con cerca de 90.000 pistas al día. El dato refuerza uno de los grandes debates actuales de la industria musical: cómo garantizar transparencia, combatir el fraude y proteger el valor de la creación humana.
Según ha informado Deezer, las canciones detectadas como totalmente generadas por IA alcanzaron su punto máximo en junio de 2026, superando por primera vez la mitad de todas las nuevas subidas de música en la plataforma. La cifra muestra la velocidad con la que estas herramientas están aumentando el volumen de contenido que llega cada día a los servicios de streaming.
Sin embargo, ese volumen no se traduce en el mismo peso dentro del consumo real. La propia compañía señala que la música completamente generada por IA representa actualmente solo entre el 1% y el 3% de las reproducciones en Deezer. La diferencia entre subidas y escucha efectiva apunta a una de las claves del problema: muchas de estas pistas no parecen responder a una demanda real del público, sino a estrategias de publicación masiva.
Ahí aparece otro reto importante: el fraude en streaming. Deezer afirma que hasta el 85% de las reproducciones de pistas totalmente creadas con IA fueron identificadas como fraudulentas en 2025. Por ello, la plataforma excluye esas reproducciones del pago de royalties y ha anunciado que eliminará de forma sistemática las canciones generadas por IA utilizadas para manipular escuchas, así como aquellas que no hayan tenido reproducciones durante al menos seis meses.
La compañía lleva trabajando en esta línea desde principios de 2025, cuando puso en marcha su herramienta propia de detección de IA. Desde entonces, Deezer ha excluido este tipo de pistas de las recomendaciones algorítmicas y de las playlists editoriales, además de impulsar medidas de etiquetado, transparencia y licencias de su tecnología de detección para otros agentes del ecosistema musical.

La transparencia es otro punto central. En una encuesta internacional realizada por Ipsos para Deezer a 9.000 personas en ocho países, el 97% de los participantes no pudo distinguir entre música generada por IA y música creada por humanos en una prueba a ciegas. Al mismo tiempo, el 80% se mostró a favor de que la música 100% generada por IA esté claramente etiquetada, y el 73% de los usuarios de streaming afirmó que querría saber si una plataforma recomienda este tipo de contenido.
Para la industria musical, el crecimiento de las subidas generadas por IA abre una conversación urgente. No se trata solo de si una canción está hecha con tecnología, sino de cómo se gestiona su presencia en las plataformas, cómo se evita la manipulación de reproducciones, cómo se protege el reparto de royalties y cómo se informa al oyente.
El reto está en encontrar un equilibrio. La IA puede formar parte de nuevos procesos creativos y abrir herramientas para artistas, productores y equipos musicales. Pero cuando se utiliza para generar grandes volúmenes de contenido sin demanda real, manipular escuchas o competir de forma opaca por ingresos del streaming, deja de ser solo una cuestión tecnológica y se convierte en un problema estructural para el ecosistema musical.
El aumento de música generada por IA en Deezer confirma que la industria musical entra en una nueva fase del debate. La cuestión ya no es únicamente si la IA puede crear canciones, sino cómo deben identificarse, distribuirse, recomendarse y monetizarse esos contenidos. En un entorno donde cada día llegan miles de nuevas pistas a las plataformas, la transparencia y la protección de la creatividad humana serán claves para construir un mercado musical más sostenible.
Fuentes: Deezer.


