Radar Emergente. Riada: del local de ensayo en Vallekas a la carretera con #GPS16

La banca madrileña Riada nace como una auténtica banda de rock: cinco colegas compartiendo ensayos en un local, dejando que las canciones aparezcan casi de forma natural entre guitarras, conversaciones y horas de música. De esos primeros encuentros empieza a construirse una identidad propia marcada por la mezcla entre rock, canción de autor, blues y sonidos latinos. Su propuesta se mueve entre la fuerza del rock clásico y una escritura muy ligada a la poesía urbana, con letras cargadas de mensaje, emoción y mirada social.

El directo fue el primer espacio donde el grupo empezó a crecer. En 2022 ofrecieron sus primeros conciertos al aire libre en su barrio y desde entonces, Riada ha ido consolidando una propuesta que encuentra en el escenario buena parte de su personalidad, apostando por actuaciones intensas y canciones construidas desde el desarrollo instrumental y emocional.

En abril de 2025 llegó Por los tejados, su álbum debut. Un disco de diez canciones que deja clara la intención artística del grupo desde el primer momento: Riada apuesta por lo reposado, por canciones que se desarrollan sin prisa y que rehúyen de la fórmula inmediata del estribillo fácil. Más que una colección de singles, el álbum funciona como un recorrido narrativo donde cada tema ocupa un lugar concreto.

Además, la banda ha formado parte de #GPS16, la decimosexta edición del circuito estatal Girando Por Salas, una iniciativa que impulsa a artistas emergentes y les permite llevar su música a salas de distintas ciudades españolas. Gracias a este programa, Riada se encuentra actualmente recorriendo varios escenarios del país, ampliando su público y consolidando su crecimiento fuera de Madrid. Esta serie de conciertos, con la que la banda ha pasado por cinco ciudades, finalizará el próximo 22 de mayo en La Lastrilla, Segovia.

Por los tejados, su álbum debut

En abril de 2025 llegó Por los tejados, su álbum debut. Un disco de diez canciones que deja clara la intención artística del grupo desde el primer momento: Riada apuesta por lo reposado, por canciones que se desarrollan sin prisa y que rehúyen de la fórmula inmediata del estribillo fácil.

La canción homónima, ‘Por los tejados’, abre el disco con una mezcla de poesía, guitarras y fuerza emocional que obliga a escuchar con atención. Después aparecen temas como ‘Colgados de una canción’, una reivindicación del orgullo de barrio atravesada por la intensidad emocional, o ‘Mi corazón aguarda’, donde la banda introduce un inesperado tango rockero.

Después llega ‘El Gen’, una canción más contenida instrumentalmente que pone el foco en una generación sin tiempo, marcada por el cansancio y la velocidad cotidiana. Más adelante, ‘Llueve II parte La Escalera’ se convierte en la pieza más extensa del álbum que funciona casi como un poema narrado a través de la música.

En la segunda mitad del disco, Riada sigue ampliando registros con canciones como ‘De Hormigón’, más cercana al blues-rock reivindicativo, o ‘Quiso salir del corral’, donde aparecen instrumentos de cuerda y una construcción progresiva que gana intensidad poco a poco. El tono más desenfadado llega con ‘Juerga y Rocanrol’, un tema de espíritu rockabilly que rompe momentáneamente la tensión del álbum antes de cerrar con ‘Hoy me siento en casa’, una canción que vuelve a colocar el barrio, la libertad y el sentimiento de pertenencia en el centro del discurso.

Con Por los tejados, Riada presenta un debut que apuesta por las canciones largas, el peso de las letras y la construcción colectiva de un imaginario muy ligado a Vallekas y a una nueva generación de bandas que recuperan el rock urbano y la canción social desde una mirada contemporánea.